Historia del monumento

Como muchos de estos castillos de provincia, Puyguilhem marca el ascenso social de una familia perteneciente a la nobleza de toga del Périgord. 

   

Historia del monumento

Desde el siglo XII se confirma la existencia de una casa fortaleza en el lugar del castillo actual. Parte de los basamentos del castillo pertenecen a esta reminiscencia medieval.

Jean de La Marthonie, consejero en el Parlamento de Guyana, adquirió en la segunda mitad del siglo XV el señorío de Saint-Jean de Côle, a unas leguas de Puyguilhem. Su hijo Mondot fue el cuarto presidente de esta institución bordelesa hasta en 1515. Aumentó el patrimonio familiar adquiriendo en 1508 el recinto de Puyguilhem a un tal Alzias Flamenc.

 
En tanto que jurista acreditado del Parlamento de Guyana, Pierre Mondot de La Marthonie sirvió fielmente a la corte, en particular a Luisa de Saboya, duquesa de Angoulême. Con la entronización de Francisco I, la lealtad de Mondot a la madre del rey es recompensada y solo un mes después, el 3 de febrero de 1515, es nombrado primer presidente del Parlamento de París en sustitución de Antoine Duprat, quien a su vez es designado canciller.

 

Este altísimo cargo lo convierten en uno de los servidores más próximos a la Corona. El Parlamento de París, corte soberana que desde el reinado de Luis XI estaba sometido a una dependencia relativa, se afirmó así cada vez más. El nombramiento de La Marthonie, abiertamente respaldado por la madre del rey, fue muy discutido por el Parlamento, así como por sus sucesores también apadrinados por los hombres de confianza del rey. Francisco I replicó con gran firmeza y confió incluso a Mondot, durante su primera expedición al Ducado de Milán, el asesoramiento de los asuntos del reino a la regente Luisa de Saboya. En ausencia del rey, recae en Mondot la custodia del sello privado del monarca, responsabilidad asegurada en época de paz por el canciller.

En primavera de 1517, siempre al servicio de la Corona, Mondot de La Marthonie fallece abruptamente en el castillo de Blois en circunstancias misteriosas. ¿Su éxito le valió enemistades que propiciaron su precipitada muerte?

 
Mondot tuvo no obstante tiempo para iniciar la construcción de un nuevo castillo en Puyguilhem, financiada por los beneficios de su cargo. Las obras, interrumpidas con su muerte en 1517, fueron proseguidas por Gaston, obispo de Dax, y luego por su hijo Geoffroy. La familia de La Marthonie no obtuvo más los grandes favores recibidos por Mondot y sus dos hermanos eclesiásticos.

En el siglo XVIII, el castillo pasó por línea sucesoria a los Chapt de Rastignac, quienes emprendieron múltiples obras: adición de un ala en la esquina norte, transformación de los interiores con maderas, cortinas pintadas y chimeneas de mármol. Heredera de la última marquesa de Rastignac, la casa de La Rochefoucault también fue propietaria durante un tiempo.

 

Vendido en el siglo XIX, el castillo de Puyguilhem fue progresivamente abandonado y saqueado. Su estado de deterioro era tal, pese a estar clasificado como monumento histórico en 1912, que el Estado francés inició un procedimiento de expropiación y lo adquirió en 1939. Durante veinte años, Puyguilhem ha sido sometido a largas y minuciosas obras de restauración dirigidas por Yves-Marie Froidevaux, arquitecto jefe de los Monumentos Históricos.

 

Presentación del monumento 

El castillo está compuesto por dos cuerpos de edificio en escuadra a los que se accede por dos torres de escalera poligonales. Una gran torre redonda coronada por matacanes decorativos y  con troneras en la parte inferior flanquea el cuerpo principal anexo. Una parte de la residencia y el edificio en la esquina pertenecen, como esta torre, a la primera campaña de construcción ordenada por Mondot de La Marthonie a partir de 1515 y que prosiguió su hermano hasta 1524. Estos volúmenes de tradición medieval están decorados con volutas en bajorrelieve y frisos de letras enigmáticas, probablemente moralejas codificadas.

La escalera de caracol que conduce al interior está alojada en una pequeña torre poligonal externa con elementos esculpidos fuertemente marcados por el arte gótico.

 
En una segunda etapa de construcción, de 1525 a 1535, se adoptaron métodos decorativos experimentales del Valle del Loira, como el remate del cuerpo principal, los tragaluces coronados por frontones, los altos cañones esculpidos de las chimeneas.

El pabellón de honor con la enorme escalera de caracol muestra una profusión decorativa que utiliza el ya conocido repertorio clásico. Bajo la cubierta discurre una balaustrada esculpida coronada por dos tragaluces profusamente decorados y que recuerdan a los modelos del castillo de Bonnivet, construido por otro miembro de la familia de Francisco I, el almirante Gouffier.

 
Pese a las modificaciones realizadas en el siglo VIII, el interior del cuerpo principal ha recuperado, tras los trabajos de restauración, su distribución inicial conforme a las plantas de los castillos de la primera mitad del siglo XVI. En cada planta, una gran sala conduce a un apartamento compuesto por un aposento, una habitación con guardarropa y un gabinete.

Hay un segundo apartamento en el ala de la esquina. De las decoraciones iniciales subsiste, en la primera planta, una monumental chimenea cuyo manto está decorado con escenas de los trabajos de Hércules en distintos nichos. A esto se suman las alegorías de los tragaluces de la fachada principal, probablemente la Fortuna, la Desesperación y la Guerra representada por Marte, y las moralejas esculpidas en la torre poligonal, un extraordinario programa iconográfico que atestiguaba la cultura literaria de los señores de La Marthonie.